“PERITO EN PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES. PROFESIONALIZACIÓN PROGRESIVA DE LA FIGURA DEL PERITO EN ESTA MATERIA EN LOS PROCESOS JUDICIALES”

INTRODUCCIÓN

Desde las actuaciones de los profesionales que en prevención de riegos ya existen, y una vez articulada la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y en vigor hace más de 15 años, es objetivo de este artículo, ahondar en una figura que está constituida de forma general como “perito Judicial” en la Ley 1/2000 de 7 de Enero de Enjuiciamiento civil (a partir de ahora L.E.C), pero que es a partir de ahora cuando el técnico en prevención de riesgos laborales, comienza a profesionalizarse en muchos de sus campos de actuación.

Tras la implantación del marco normativo en nuestro país, y del articulado de las distintas obligaciones, uno de los cambios de tendencia que se deben observar con respecto a la figura del Perito en prevención de riesgos laborales( PPRL a partir de ahora), es el aumento de la presencia de esta figura en los procesos judiciales.

Desde las distintas asociaciones de PPRL, es objetivo el comenzar a andar un camino, que en la vía judicial y procedimental se empieza a demandar y que es el experto en prevención de riesgos laborales, al objeto de arrojar luz en las decisiones de Jueces y Magistrados mediante el aporte de la prueba pericial al proceso.

La aplicación de la Ley 31/95 de Prevención de Riesgos Laborales y, por tanto, la legislación preventiva en nuestro país, se asienta –entre otros conceptos- en el principio de Interdisciplinariedad. Como es bien sabido, existen cuatro disciplinas preventivas, por tanto, en la ocurrencia de un accidente pueden aparecer consecuencias de los riesgos que afecten a más de una de las disciplinas. Es aquí, donde a la hora de peritar un accidente de trabajo en un proceso judicial la visión interdisciplinar adquiere vital importancia.

DESARROLLO

El aumento creciente de pleitos derivados de los accidentes laborales, que tanto en vía civil como penal se desarrollan en los distintos distritos judiciales;: la creación de un cuerpo Fiscal que tiene por objeto actuar contra los incumplimientos en la vía de la seguridad laboral, incluso sin que se produzca el accidente, y sí el hecho o acción grave que lo puede motivar: la abundancia de sentencias en las que ya las responsabilidades de los distintos entes operantes en el marco de las mismas que en materia de prevención de riesgos existe…etc. Todo esto, unido a la necesidad de expertos que aporten al Juez una realidad de los hechos, no jurídica y normalmente científico-técnica de las causas que desde el marco de la prevención de riesgos laborales, motivan el hecho o causa por la que normalmente se produce el accidente e, incluso, lo que se debió hacer y no se hizo (adopción de medidas preventivas).

Figura del perito en prevención de riesgos laborales. Cambio de tendencia

La propia existencia del PPRL es motivo para que exista un cambio de tendencia

En la práctica real, aún se procede por parte de los distintos juzgados a solicitar estas figuras a colegios profesionales afines a la materia pericial y en concordancia con la afinidad profesional del perfil. Desde Arquitectos, ingenieros, médicos, siempre se busca el perfil más adecuado, con la paradoja de que puede que este titulado colegiado no sea experto en prevención de riesgos laborales. Cuando se habla de experto, entendemos que disponga, no solo de la titulación de máster o postgrado, sino de experiencia en los ámbitos de la gestión preventiva en el sector a analizar (vertiente científico-técnica). Además, debemos adendar una particularidad que es el marco legal que regula la prevención de riesgos laborales en general y los distintos sectores de actividad en particular, incluyendo Reales Decretos, Convenios sectoriales y demás instrucciones y criterios técnicos de regulación y aplicación.

Al respecto de la figura del PPRL, el conocimiento del sector de análisis y los procedimientos de trabajo que regulan ese sector en lo que a métodos de trabajo seguro, aporta el valor añadido necesario para tener una visión más acertada de lo que se pretende.

Tampoco debemos olvidar la enorme complejidad, tanto jurídica como técnica, que tiene la normativa que afecta a la prevención de riesgos laborales; jurídicamente alcanza a los órdenes civil, penal, social y administrativo y técnicamente la interrelación de la normativa específica en prevención de riesgos laborales con infinidad de normativa estrictamente técnica es cuantiosa.

En lo que al proceso judicial se refiere, la figura del perito se diferencia en dos, según quien designe esta figura.

1.- “Perito de parte”, cuando es designado por cualquiera de las partes litigantes

2.- “Perito Judicial”, cuando es nombrado por el juzgado.

Se podría hablar de otra figura que es el “perito testigo” pero se aleja de la figura a tratar.

La existencia del perito de parte es una de las vías por las que se implantan los cambios de tendencia a la hora de contar con una figura especializada en prevención de riesgos laborales.

Actualmente los peritos designados por el juzgado, y en lo que a prevención de riesgos se refiere, suelen ser funcionarios del Ministerio de trabajo, como Inspectores de trabajo o técnicos de los distintos órganos Autonómicos que en materia de seguridad y salud actúan de apoyo a esta Inspección y siempre que no hayan sido parte activa en el proceso que se esté tratando de dilucidar. Estas dos figuras son conocedores del marco normativo en prevención y suelen formar parte del procedimiento en la fase de instrucción, como en la apertura de expediente ante riesgo grave, o investigación de un accidente de trabajo.

Esta figura puede actuar en la fase de instrucción o en la fase de Juicio oral. Lo normal es que en la fase de instrucción, el perito, sea de parte o judicial, proceda con la toma de datos e investigación para hacer la pericial y así poder, llegado a la fase oral, defender el informe pericial si se cumplen una serie de factores que no vamos a analizar.

En este punto es donde se pretende dar una nueva visión y apoyo a los juzgados y a los colegios profesionales de abogados, apostando por la profesionalización de estos perfiles.

 

Peritajes más comunes

Dentro de las periciales más comunes que se derivan de esta figura, son:

1.- Reclamación por recargo de prestaciones.

2.- Determinación de las causas de un accidente laboral.

Determinar si el origen de un daño causado a un trabajador es con motivo o consecuencia de un incumplimiento del empresario de las obligaciones que en materia de seguridad y salud tiene. Esta es la base para la imputación por parte de la Inspección de trabajo del recargo de prestaciones.

Como base de trabajo, para esto y otras periciales es la determinación de las causas del accidente laboral, directas e indirectas, para lo que la investigación del accidente es básico así como:

  • Conocimiento del marco normativo en prevención de riesgos laborales.
  • La gestión preventiva y administrativa llevada a cabo.
  • Actuaciones de la cadena de mando.
  • Concordancia entre norma y el buen hacer profesional del sector a analizar.
  • Etc.

Si lo que se pretende es determinar el posible incumplimiento o no de un empresario de la construcción, al objeto de poner un ejemplo práctico, debemos tener información de todos los aspectos que de forma directa o indirecta han podido propiciar los hechos a analizar, para lo cual se debería tener información de:

1.- Comprobación de la gestión preventiva de la empresa como el plan de prevención, evaluación de riesgos, planificación, formación general de los trabajadores, específica, de convenio tanto de primer ciclo como de segundo, especificaciones del puesto de trabajo a analizar, vigilancia de la salud, etc

2.- Comprobación de la gestión preventiva del centro de trabajo -obra donde se ha podido producir el accidente- en base al RD 1627/97, analizando los medios de coordinación ( RD 171/2004), y si es contratista, plan de seguridad, apertura de centro, cadencia de entrada de las distintas subcontratas si las hay, estudio de seguridad del proyecto, análisis de este centrando el foco de análisis en la fase donde el accidente se ha producido, Instrucciones del coordinador de seguridad o dirección facultativa, instrucciones o gestión de los mandos intermedios como jefes de obra, encargados, recursos preventivos o trabajadores designados.

3.- Cumplimiento de los métodos de trabajo en la tarea motivo del accidente, donde la gestión preventiva y los métodos propios de la actividad son fundamentales. Aquí la experiencia y el conocimiento del perito en estos métodos marcan la diferencia.

4.- Determinar y verificar el cumplimiento real de los entes actuantes como Servicios de prevención ajenos, propios, mancomunados…etc.

5.- Conocer la aplicación de la normativa específica de aplicación como de equipos de trabajo, de instalaciones generales, ambientales, organizativas…etc.

6.- Conocer y/o determinar comportamientos inadecuados e imprudentes, donde la figura del testigo es de vital importancia.

El ejemplo nos refuerza la idea objeto de este artículo general sobre esta figura como apuesta de futuro por la profesionalización de los peritos judiciales en prevención de riesgos laborales, que desde las asociaciones existentes y servicios de prevención en cualquiera de sus modalidades interactúan y profesionalizan el sector.

Es importante la visión de la Inspección de Trabajo en la definición y papel de esta figura, pues interviene en casi todos los accidentes o enfermedades profesionales que desembocan en un proceso judicial posterior. De los contactos con la misma, se pueden extraer una serie de conclusiones:

  • Respecto a la figura más idónea, la Inspección de Trabajo tiene la tendencia a valorar positivamente que el PPRL sea una persona con la titulación académica del ramo profesional en el que se ha producido el accidente (construcción, industria, agricultura, etc. –arquitecto/aparejador, ingeniero en el área concreta del accidente, etc.), con formación superior en prevención de riesgos laborales y, a mejor, con el postgrado de especialización en investigación de accidentes.

 

  • En lo que se refiere al grado de presencia, de momento, en los juzgados es prácticamente nula. Dicho asesoramiento se sigue haciendo por Técnicos de seguridad de la Junta o por Inspectores de Trabajo.

 

  • Este tipo de peritaje judicial puede aportar un punto de apoyo a una de las partes en sus pretensiones y poner en tela de juicio las pericias clásicas de Inspección y/o técnicos.
  • El peritaje judicial en PRL puede tener cabida en cualquiera de los órdenes jurisdiccionales, pero lo normal es que actúe en el ámbito penal y en el social.

 

  • Como factor más positivo en la labor del PPRL, es claro que cuantos más análisis e investigaciones de un accidente se hagan mucho mejor, pues pueden alcanzarse mayor número de conclusiones y poder de ese modo articularse mejores medidas preventivas en orden a evitar su posible futura repetición. También debe servir para terminar de determinar posibles responsabilidades y, desde el punto de vista estrictamente profesional, os facilita otra salida profesional, aunque eventual, a los técnicos en la materia.

Fancisco Javier Pintor Amador

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